Un modelo educativo replicable

Los mecanismos de cooperación entre países del mismo nivel de desarrollo (Cooperación Sur-Sur), hicieron posible que la Corporación Minuto de Dios UNIMINUTO facilitará la transferencia de su modelo educativo a Costa de Marfil donde se inauguró la Institución Universitaria Tecnológica Eudista de África IUTEA.

Esta cooperación, entre Colombia y el país africano, constituye un aporte significativo para la educación superior en Costa de Marfil ya que más de mil jóvenes de escasos recursos podrán beneficiarse con educación de calidad.

La puesta en marcha de la institución se consolida como motor de desarrollo en África al ampliar la oferta educativa universitaria y brindar a los jóvenes programas en áreas agrícolas y empresariales que son aplicables en la región y generan nuevas oportunidades de crecimiento y emprendimiento social y económico.

Los resultados que hoy se presentan son producto de la gestión realizada por la Agencia Presidencial de Cooperación Internacional APC-Colombia, la cual facilitó la movilidad de los expertos colombianos que hicieron posible la consolidación de este proyecto.

La Institución Universitaria Tecnológica Eudista de África IUTEA se erige como una moderna infraestructura de 1.300 metros cuadrados con 12 aulas de clase, dos salas de informática, biblioteca, enfermería, sala de profesores, cafetería, oficinas de atención y demás ambientes de aprendizaje para albergar a cerca de 350 estudiantes en una misma jornada.

Hasta el momento se han capacitado 149 personas de las comunidades de Abatta y Yopougon en agricultura urbana, 47 profesores en docencia universitaria y 8 estudiantes de primer año de licenciatura.

“Zero”, la emotiva banda sonora de “Wifi Ralph”

En “Wifi Ralph”, el chico torpe de los videojuegos debe afrontar la evolución de su amistad con Vanellope von Schweetz, que fue la inspiración de “Zero”, uno de los temas más emotivos de la banda sonora de la nueva película de Walt Disney Animation Studios

Imagine Dragons, la banda ganadora del Premio Grammy, con éxitos como “Natural” y “Whatever It Takes”, compuso y grabó “Zero”, una canción que de acuerdo con el vocalista Dan Reynolds, “se trata de alguien que se siente como un cero, alguien que no siempre sintió que valiera la pena, alguien que permitió que todo su sentido de amor propio dependiera de una única amistad. Cuando esa amistad se ve amenazada, hay mucha inseguridad” y agrega: “Todos podemos identificarnos con ese sentimiento”. “Pero la canción nos dice que no estamos solos. Acertaron con el tema de la película de tal manera que también hace que quieras bailar”.

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Este tema, elegido para los créditos finales de la dirigida por Rich Moore y Phil Johnston, Wifi Ralph acompaña la continuación de la historia Ralph, quien deja atrás el arcade (salón de videojuegos) de Litwak y entra en el inexplorado, expansivo y emocionante mundo de internet.

“Es una película bastante oportuna en muchos sentidos, porque aborda algunas de las cuestiones de identidad y soledad que son propias de esta generación de internet. Realmente nos sentimos identificados con la lucha interna de Ralph por aceptarse a sí mismo, y esta canción muestra eso”.

¡No te la pierdas!

“Wifi Ralph” se estrenará en los cines de Colombia el 22 de noviembre.

“Zero” se incluirá en la banda sonora de “Wifi Ralph”, de Walt Disney Records, que está disponible en plataformas digitales.

RALPH BREAKS THE INTERNET

San Pacho le abrió sus puertas a la reconciliación

Mediante la creación de una comparsa de la reconciliación llamada “Sé – Mental”, la Asociación para las Investigaciones Culturales del Chocó (ASINCH) propuso una estrategia para cuestionar el machismo como una oportunidad para la reconciliación.

Este es el resultado del acercamiento entre jóvenes de ocho barrios de las zonas norte y sur de Quibdó, participantes de los proyectos “Vení cantá. Sueños que suenan”, que trabaja para fortalecer capacidades artísticas de muchachos de los barrios El Reposo, Los Álamos, Bahía Solano y Villa España, con el fin de lograr cohesión social y reconstrucción de memoria histórica, articulados a los participantes de la estrategia “Somos paz, Quibdó, municipio seguro para niños, niñas y adolescentes”, que busca fortalecer capacidades artísticas, generar y difundir escenarios de encuentro, ofrecer un acompañamiento psicosocial e implementar herramientas pedagógicas que permitan la reconstrucción de la memoria histórica a través del canto con jóvenes que habitan barrios de alta vulnerabilidad social en Quibdó, como Ciudadela Mía, Uribe, La Victoria y Poblado.

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Ambos procesos han profundizado en situaciones y problemáticas que forman parte de la cotidianidad de los jóvenes en un contexto cargado de violencias, entre ellas las basadas en género, que agravan aún más los riesgos a los que constantemente se exponen en un hábitat donde la violencia estructural hace presencia de forma contundente.

Así que, en el marco de las fiestas de San Pacho, un escenario donde confluye el pueblo, apelando a la importancia de las expresiones culturales para la interacción entre la juventud, la comparsa se convirtió en una forma de expresión de las vivencias de los jóvenes en medio de la tradición y la evolución cultural, pero también como un mecanismo efectivo para propiciar la reflexión.

“Sé – mental” es una invitación a que los jóvenes involucrados en estos procesos cuestionen las ideas preconcebidas sobre lo masculino e indaguen en otras formas de ser hombres y mujeres en su entorno, mediante el acercamiento a nuevas ideas sobre el amor propio, el autocuidado, el relacionamiento sano entre pares y el respeto a la diversidad sexual y de género.IMG_2421

Por eso, en medio del bunde, los jóvenes bailarán por la vida, por la reconciliación y en busca de una paz que comienza consigo mismos y se comparte en comunidad.

Esta comparsa fue ganadora de la convocatoria “Retos”, del programa “De igual a igual” de ONU Mujeres, que participan y tienen el apoyo del Programa de Alianzas para la reconciliación de USAID y Acdi/Voca, la Alcaldía de Quibdó, Corporación Región, Unicef y la Corporaloteca de la Universidad Tecnológica del Chocó.

Conoce más de la iniciativa en:

www.asinch.org

https://facebook.com/venicanta/

El mejor destino “Luna de miel´ de Suramérica

El desierto de Atacama, Chile; Buenos Aires, Argentina; Fernando de Noronha, Brasil; Islas Galápagos, Ecuador; La Paz, Bolivia; Lima, Perú; Paraty, Brasil; Quito, Ecuador; Río de Janeiro, Brasil, y Santiago de Chile fueron los destinos de bodas que, junto con Cartagena, Colombia, fueron preseleccionados para ganar el reconocimiento “Mejor Destino Líder de Luna de Miel en Suramérica 2018”, de los World Travel Awards Latin America 2018.

Viajeros de todo el mundo y profesionales del sector turismo eligieron a Cartagena no solo por su encanto natural y romanticismo de sus calles, sino por la calidad de su oferta especializada y la integralidad de los servicios conexos (como gastronomía, entretenimiento y planes), que hacen de la ciudad el destino perfecto para una “luna de miel”.

“Es un honor recibir este premio que reconoce el esfuerzo y el trabajo que se vienen realizando con los gobiernos nacional y local, y con toda la industria de viajes y turismo, con el objetivo de que Cartagena de Indias siga posicionándose como un destino turístico favorito en Colombia y el mundo”, aseguró Zully Salazar Fuentes, presidenta ejecutiva de Corpoturismo.

Agregó, además, que “este premio es de todos los cartageneros, pues son ellos quienes con su trabajo han llevado a la industria de las bodas de la ciudad a un grado de excelencia que es reconocido en el mundo”.

Los premios World Travel Awards se establecieron desde 1993 para reconocer, premiar y celebrar la excelencia en todos los sectores claves de la industria de viajes, turismo y hostelería. Hoy en día la marca de los WTA es reconocida a nivel mundial como el sello de la excelencia en la industria.

El vaquero

Por Diego Argüelles Parra
Redenthor79@gmail.com

Cojeando un poco de su pierna izquierda, uno de mis compañeros me confesaba hace unos días que a veces, como todos en su momento, se sentía cansado con el trabajo. Ya sea por los horarios, por la rutina o por un ocasional disgusto, todos pasamos por ese instante en el que queremos dejar todo tirado y correr tras un destino distinto. El camión de un cliente que vino a recoger mercancía traía un aroma familiar, ¿usted carga ganado, verdad?, le preguntó iniciando una conversación llena de esa nostalgia a la que siempre nos conduce la memoria olfativa. Cuando el señor del camión quedó convencido de que mi compañero dominaba todo lo referente a la cría de ganado, su respuesta fue “deme su número, mi jefe está buscando a un vaquero”.

A mí eso de buscando a un vaquero me hizo imaginar una pancarta con el dibujo de un tipo rudo, un retrato hablado de alguien por quien se ofrece recompensa. Los que no crecimos en una finca, entendemos por vaquero a un tipo a caballo con revólver y el cálido colorido del Lejano Oeste propio de las películas, o del famoso juego de Nintendo: “SunsetRiders”. Entonces me di cuenta de que vivimos en un cruce de realidades diferentes, una especie de portal donde universos alternos se solapan. Los vaqueros me son tan distantes como los dinosaurios, pero ahí estaba él, sacudiendo lo que consideraba una verdad absoluta.

Notando mi interés en el tema, y embargado por el recuerdo, mi compañero vaquero me compartía sus experiencias en el campo, impactando mi mente con situaciones mucho más allá del simple pastoreo. Extraer gusanos de una herida en la que una mosca puso sus huevos, rejonear alguna bestia que se aleja logrando atarla a velocidad olímpica, saltar de la montura y someterla entonces con un movimiento que sólo puedo asociar con el judo, dominando peso y fuerza con la técnica y el brazo del vaquero. El mismo brazo que debía meterse a las entrañas de la vaca cuando avisado únicamente por su olfato, se hacía necesario extraer las piezas de un aborto y reemplazarlas por óvulos contra la infección. Me habló de caminos de herradura y peleas a machete, a las cuales atendí con la misma emoción que si estuviera viendo un capítulo de “Samurái X”.

Me habló de los Llanos y de su magia, no sólo por la belleza del paisaje, sino magia de hechizos, bebedizos de amor, trucos con la ponzoña de ciertas anguilas de río, para herir a los ladrones de ganado mediante un maleficio a partir de sus huellas en el barro. Me sentía como Buzz Ligthyear explorando el mundo de Woody, si la película fuera de terror. Ese día mi compañero vaquero, una vez más, me abrió los ojos a mi ignorancia, y hoy le agradezco con respeto por sacarme de mi rutina y poder saborear por instantes ese destino distinto.