Trapecio amazónico

Destino de turismo sostenible e investigación científica

Detener la deforestación estimular el desarrollo socioeconómico de la región del trapecio amazónico inspiró a un grupo de 16 expertos que, liderados por el embajador británico en Colombia, Peter Tibber, realizaron un intercambio internacional de experiencias que permita mejorar e implementar buenas prácticas de turismo sostenible e investigación científica.

Durante cuatro días, expertos en biología, economía, historia, desarrollo, política ambiental, turismo sostenible, diseño, arte, comunicaciones y marketing participaron en una agenda que abarcó la discusión con entidades gubernamentales, ambientales, académicas y comunidades locales sobre los desafíos y las oportunidades para el turismo y la investigación en la zona.

Para los expertos existen modelos turísticos que podrían contribuir a la sostenibilidad del territorio no solo en términos ambientales, sino también socioeconómicos. “La selva amazónica representa una gran atracción para los visitantes nacionales e internacionales y, por ende, una oportunidad para desarrollar una economía próspera. Administrado apropiadamente, el turismo sostenible ofrece un incentivo económico potencialmente poderoso para alentar la conservación”, explica Martin Davies, fundador de la consultora británica Parides.

9.1. Experto británico en actividad de reconocimiento de especies en el Amazonas - Por Natalia Molina

Ejemplo de este tipo de modelos es Calanoa, propuesto por el artista Diego Samper y la educadora Marlene Samper para integrar alojamiento, arquitectura sostenible, arte, diseño innovador, educación y participación comunitaria en el Amazonas.

Dicha inclusión de las comunidades locales es clave, porque como constata Keith Madden, de BirdLife International, “permite no solo que los beneficios de los recursos y activos turísticos sean distribuidos ampliamente entre ellas, sino que también impulsa una revalorización de lo propio en términos ambientales y culturales, y posiblemente un creciente orgullo de protegerlo. Asimismo, las comunidades poseen mucho conocimiento del valor de sus tierras y biodiversidad, lo que puede aportar a la riqueza de la experiencia ofrecida al turista.”

Para Diana Deaza, del Parque Nacional Natural Amacayacu, la gestión turística “que adelantamos con las autoridades públicas especiales de las comunidades indígenas de Mocagua y San Martín de Amacayacu plantea una coordinación entre diferentes actores institucionales y autoridades del ecoturismo por medio de acuerdos de manejo de un territorio ubicado en la triple frontera”.

En resumen, como lo plantea Mireia Guix, investigadora de la Universidad de Surrey en el Reino Unido y Universidad del Rosario en Colombia, “una buena planificación de destinos y diseño de productos, junto con el emprendimiento local y la capacitación y asesoría en el desarrollo de competencias operativas y de gestión para el turismo en la población local, son la base para un destino competitivo, estructurado y diversificado”.

Pero el turismo en la región puede ir más allá del ciudadano común y enfocarse en una audiencia especializada como los investigadores científicos, lo que, según Luz Marina Mantilla, directora general del Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas (SINCHI), puede ser una “enorme oportunidad para la sostenibilidad y conservación de la Amazonia por contribuir con la difusión del conocimiento de la biodiversidad allí existente, que representa el 42 % del territorio de Colombia”.

Igualmente, la directora de ciencia del Instituto Earlham en el Reino Unido, GROW Colombia, Prof. Federica Di Palma, declaró que “el turismo sostenible en la Amazonia puede ser una de las nuevas oportunidades para Colombia en el posconflicto, y los científicos del Reino Unido pueden seguir ayudando a los colombianos a capitalizar el valor global de esta riqueza ecológica”.

2. Grupo de expertos en ecohotel Canaloa - Por Natalia Molina

En el transcurso de la visita también se realizó el lanzamiento conjunto con la Fundación Omacha y WWF Colombia, la organización mundial de conservación, de una guía de avistamiento responsable de delfines, dirigida a los pescadores, que “contiene reglas que permiten una mejor observación de los delfines en sus hábitats naturales para reducir interacciones negativas que puedan afectarlos”, según Fernando Trujillo de Omacha. “Seguir estas reglas garantiza mejores ingresos económicos al sector de turismo sostenible”, complementó Saulo Usma de WWF.

Al finalizar, se plantearon puntos de acción entre las organizaciones involucradas para dar continuidad al ejercicio en los próximos meses, en el marco del Programa de Asistencia Técnica del Fondo Climático Internacional del Reino Unido.

Además, el embajador Tibber agregó: “El turismo sostenible y la investigación científica son parte de la solución a los problemas ambientales globales, pero no son lo único. Por eso, nuestro programa de medioambiente es, actualmente, el más grande e importante del Reino Unido en Colombia, con fondos para la reducción de la deforestación; la ganadería, la agricultura y la infraestructura sostenibles; la reducción del crimen ambiental, y la asistencia técnica para un desarrollo bajo en emisión de carbono, lo que, esperamos, se evidencie en crecimiento verde”.

“VITRINA DE INNOVACIÓN”

Los protagonistas del sector de la construcción se reunieron en Expocamacol con el propósito de promover negocios de alto nivel e impulsar la competitividad de toda la cadena de valor. En esta edición, la innovación y el desarrollo de productos sostenibles y amigables ambientalmente fueron el eje del encuentro de un sector que busca, aumentando su diferenciación, continuar siendo uno de los principales dinamizadores de la economía del país.

La “Vitrina de la innovación”, un espacio para la exhibición de productos, servicios o procesos constructivos con un alto componente innovador, eligió a la multinacional colombiana PVC Gerfor como uno de los casos de éxito emblemáticos.

Mediante el uso de tecnología de punta, Gerfor está produciendo en su planta de Cota, Cundinamarca, el tubo de PVC más durable, resistente y de fácil manejo que se ofrece en el mercado mundial para acueductos y sistemas de riego.

La empresa utiliza la tecnología de orientación molecular (Molecor), que le permite fabricar un tubo de PVC de mayor resistencia al impacto, a presiones internas, a cargas externas y que es resistente al aplastamiento.

Este tipo de tubería de PVC es eficiente, más liviana y fácil de instalar, y en las máquinas de PVC Gerfor el tubo y la campana se fabrican en un solo paso, lo que evita calentar dos veces el material y así no se presentan roturas o agrietamientos. La vida útil puede alcanzar más de 50 años y la producción es sostenible, pues exige un menor consumo de energía, menos recursos en el transporte y una mínima cantidad de materia prima.

Por su calidad, el tubo cumple con lo establecido en la Resolución 0501 para transporte de agua potable, siendo Gerfor la primera empresa de Colombia en obtener la certificación respectiva, generando un impacto social que impactará positivamente a los territorios del país.

En materia ambiental, la compañía fue destacada por la creación de un poste para sistemas de cerramiento y cercas hecho ciento por ciento de PVC reciclado. Liviano y de alta resistencia,  sustituye al poste de madera y evita así la tala de árboles.

Empresas que hacen la diferencia

Los más recientes reportes globales confirman con evidencia empírica que los Millenials consideran la sostenibilidad, el valor compartido y la responsabilidad social como factores determinantes para sus decisiones comerciales. Empresas de origen colombiano están liderando inspiradoras iniciativas sociales y ambientales, que están cambiando la manera en que el sector empresarial asume su rol como actor social. A partir de esta edición Clase Ejecutiva dedicará una sección permanente a reconocer esfuerzos destacados de empresas que aportan activamente al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y con sus acciones transforman el país.

Zona Franca de Bogotá, modelo de desarrollo sostenible

En los últimos años la Zona Franca de Bogotá se ha logrado consolidar no sólo como uno de los mayores promotores y desarrolladores de soluciones integrales de comercio exterior, sino que también, y a través del Grupo ZFB, se ha destacado por el desarrollo de prácticas de desarrollo sostenible teniendo como ejes principales la educación, la generación de empleo, la inclusión laboral y las mejoras en la seguridad y movilidad. Como representante en la Red Local del Pacto Global en Colombia, la cual busca generar sinergia con sus empresas aliadas a través del Programa Francamente Responsable, la Fundación ZFB lidera acciones conjuntas de alto impacto en temas de responsabilidad social corporativa como el éxito modelo de educación: Unifranca.

Desde los inicios de su operación ha estado comprometida en asuntos de impacto ambiental realizando múltiples acciones simultáneas. El área de Gestión Ambiental para la Mitigación de Impacto Ambiental, en el que han participado aproximadamente 116 empresas, las cuales realizan diferentes iniciativas como la correcta separación de residuos, la gestión de soluciones en materia de seguridad vial, infraestructura y movilidad sostenible a través de programas como “carro compartido” -que tiene como objetivo trabajar conjuntamente con los usuarios de la Zona Franca de Bogotá-, además del uso seguro de bicicletas y la implementación del teletrabajo, todo esto enfocado en el mejoramiento continuo sostenible desde un enfoque ambiental: “Hemos avanzado en la comprensión y adaptación de nuestra gestión hacia prácticas sostenibles que mejoren nuestra labor, mitiguen nuestro impacto negativo y nos permitan consolidar relaciones duraderas con nuestros grupos de interés”, afirmó Juan Pablo Rivera, presidente del Grupo ZFB.

Por su parte, en el interior de la Zona Franca de Bogotá se han desarrollado varios ejes fundamentales para mitigar el impacto que genera la operación de los usuarios operadores al medioambiente: gestión de residuos sólidos, recolección, transporte y disposición final de residuos no aprovechables, gestión del recurso hídrico y tratamiento de aguas residuales, visitas de inspección ambiental, orientación legal y capacitación a los usuarios del parque empresarial en temas ambientales, los más sobresalientes.

En este sentido, sólo en 2017 se logró el aprovechamiento del 72,4 % de los residuos generados dentro de la Zona Franca de Bogotá (1.785 toneladas) frente al 27,6 % de basura (681.4 toneladas), más las 30 hectáreas de áreas verdes, la gestión del recurso hídrico y el tratamiento de aguas residuales formaron parte de las acciones llevadas a cabo en materia de responsabilidad medioambiental.

La Fundación ZFB desarrolla iniciativas que generan compromiso por parte del sector empresarial de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a partir de actividades que sirvan como inspiración dentro del gremio empresarial que impacten y aporten en las condiciones de vida de las generaciones futuras en Colombia y en todo el mundo.